Camina lo que dices...

 

  LORENA MONTEFUSCO - Comunicadora de alma y alquimista de la vida.

 

  La vida es una gran caja de sorpresas, cuando creemos que tenemos todo encaminado y orientado;

  de repente hace un giro y nos encontramos en un nuevo comienzo…

 

  Mi andar siempre estuvo guiado y orientado hacia la comunicación, aunque al elegir mis estudios me decidí por

  Administración de Empresas y Marketing, luego descubrí que la verdadera universidad la cursaba día a día en la vida y con mis trabajos.

 

  Di mis primeros pasos en prensa de Editorial Atlántida Libros, fascinada con ese mundo que se desplegaba frente a mí y me llevaba a

  conocerlo-conocerme. Cantidad de palabras, historias y energías, que me enseñaban sus almas para difundirlas.

  Después vino un nuevo desafío: ser Jefa de prensa de Revista Cosmopolitan Argentina y otras. Un trabajo en el que descubrí que la

  comunicación, no sólo era difusión y organizar eventos, sino el nexo de varias partes que compartían lo mejor de sí para con los

  otros y eso aportaba una mejor versión para todos.

  Regresé al mundillo de los libros, pero esta vez, abriéndome al exterior y me convertí en la jefa de prensa de Ediciones B Argentina,

  cuya sede principal estaba en Barcelona. Ese encuentro fue el punto de inflexión, que me preparaba para escribir la parte nueva de mi historia.

  Los cambios continuaron, llegué al Centro Cultural de la Cooperación, siendo la Jefa de prensa que tenía la tarea de dar a conocer,

  posicionar y crear un vínculo entre ese nuevo lugar y la ciudad, aprendiendo y comprendiendo la importancia de ese compartir entre todas

  las partes que se integraban dentro y de todas las partes que lo hacían desde fuera, trabajando en comunidad.

  Regresé a Editorial Atlántida Libros, volviendo al punto de partida para compartir lo aprendido; allí fue que cuando me relajaba pensando

  que ya había andado mucho, el viento sopló fuerte, fuerte...

  Y llegaron las preguntas, esas que no puedes eludir, experimenté el cambio, salí de la zona de confort y despojándome de mucho, me

  trasladé a Barcelona. Escribí, investigué, conocí seres que transitan un proceso similar, difundí La economía del Bien Común,

  modelo que representa el camino en que el mundo está girando y aprendí que el primer paso es escuchar el corazón…

  Caminando estas calles y contemplando este mar, lo escuché latir como hacía mucho no lo hacía y susurró:  

 

Comunicación con Alma. ¡La energía del amor en acción!